Historia

TIERRA DE AMOR  Y TRADICIÓN

En estas tierras, hace más de cien años nacía un sueño. Desde Italia, en la década de 1870 llegaban Marcos Gamba y Catalina Saninetti, ambos con la esperanza de una nueva vida.

En el año 1904 eligieron Sauce, más precisamente parte de las tierras que un día fueron de nuestro General Jose Gervasio Artigas, para construir su hogar y dar inicio a lo que hoy es nuestra bodega. 

Con empeño y amor, comenzaron con sus primeras plantaciones de vid, creciendo poco a poco, cuentan que plantaron veinte filas por año, culminaron el primer cuadro recién en 1906. Posteriormente se aventuraron a la elaboración de los primeros vinos, con el saber y la tradición que traían de su tierra natal. Llevando su vino a cada rincón del país, conocieron los paisajes, la gente, las tradiciones y fueron queriendo cada vez más el lugar que les dio la oportunidad de establecerse y vivir en familia. 

El legado de Marcos y Catalina lo continuó su hijo Agustín Gamba Saninetti, junto a su esposa Celia Soca, quienes trabajaron incansablemente para seguir alimentando el sueño de ver crecer la bodega. Labor que luego continuó su hijo Walter Gamba, quien desde pequeño fue aprendiendo el arte de la uva y el vino. Posteriormente compartió su proyecto y pasión con su esposa Estrella Mary Cabrera, dando continuidad a la tradición familiar. 

Walter y Mary, padres y abuelos de quienes actualmente llevan adelante la bodega, trabajaron en familia junto a sus hijos, enseñándoles el camino para seguir forjando unidos el entusiasmo por el vino y el cultivo de la vid. Ellos apostaron siempre a continuar avanzando e innovando en torno al proyecto de vida familiar.  

Y así, trabajando juntos desde pequeños, fuimos creciendo… ¿Cómo no amar este lugar, que hoy es nuestro hogar? Aquí hemos nacido, crecido y aprendido gran parte de lo que sabemos sobre el vino y la vid.

Hoy a más de cien años y cinco generaciones, el sueño sigue intacto, con el mismo amor y pasión por el vino.

Padres, hijos, nietos y bisnietos, vivimos y trabajamos, con mucho orgullo, en torno a este legado de dedicación y respeto por la vitivinicultura  que nos dejaron nuestros ancestros.

Te invitamos a probar nuestros vinos, el símbolo de un sueño cumplido.  

-Familia Gamba-